sábado 17 de marzo de 2012

Laetare

¡Alegraos!.

Es la traducción de esa palabra latina que da nombre al IV Domingo de Cuaresma. Y en esta ocasión, a pesar de las circunstancias políticas, económicas, financieras y sociales, creo no está de más alegrarse.

En mi caso por varios motivos. Uno personal, este año cumplimos 50 años un buen puñado de amigos y amigas del instituto y lo vamos a celebrar juntos. Ya es motivo de alegría y más aún, compartirlo con ellos. En el recuerdo quedan los que se fueron antes de llegar hasta hoy más, un recuerdo al fin y al cabo, es una manera de tenerlos presentes. Y lo están.

Otro motivo de mi alegría de hoy está relacionado con mi cofradía del Huerto, que también está de efemérides en este 2012 y que centra en el acto Los Sonidos de la Semana Santa una parte de la experiencia sensorial que supone esta conmemoración. Muchas otras cosas hay alrededor de los aniversarios de la hermandad y son motivo, insisto, para alegrarse y compartirlo.

Además estamos de 100 cumpleaños en La Opinión de Cabra y con la nueva versión de la web, conmemoramos el primer número salido un 17 de marzo de 1912. Qué buen trabajo han hecho los responsables de diseño e informática en su tarea. Y en la memoria, los sonidos de Maestro Tejera en El Jardinito y también la gratitud hacia quiénes hacen y han hecho posible este proyecto de información local.

Por último, no quiero dejar de estar alegre en este sábado porque ya se acerca la Semana Santa y nos lo dice este "Laetare" que anticipa la llegada del Domingo de Ramos, con el pregón nuestro también amigo José Antonio Martín.

Hay que estar alegres por la responsabilidad que tenemos en unos días, cuando tengan lugar elecciones que han de hacer hablar al pueblo andaluz y como suele decirse esa es la fiesta de la Democracia y hay que demostrarlo votando. Y porque son a pocos días del Bicentenario de la primera Constitución española, la de las Cortes de Cádiz, esa vitoreada y atlántica "Pepa" que comenzó la trayectoria constitucionalista hispánica.

Sin embargo, no puedo dejar de tener esa especie de rabieta que me llevará a participar en la huelga general del 29 de marzo. Razones no faltan, y de peso. O al menos a mí, como a un buen número de ciudadanos eso nos parece. Ojalá tuviera que alegrarme de no ir porque el Gobierno cambiara la pésima reforma laboral que ha planteado y que rompe muchos años de derechos conseguidos por los trabajadores de este pais.

Pero ese cambio, de momento, parece que no será motivo de alegría. Así que me quedo con los otros y los compartiré para que sean aún más dichosos si cabe.

¡Ah!, y disfruten de las vistas que ofrece este lugar privilegiado para vivir que es Cabra.

viernes 30 de diciembre de 2011

Se acabó.....

llega el último día del año 2011. Y queramos o no, se acaba. Así de fácil, sin más historias ni complejidades. No nos queremos dar cuenta que este es el modo de pasar el tiempo. Pasa y no tiene miramientos. Nosotros, mientras tanto, aferrados a lo que sea, con tal de pensar que se ha detenido.

Que no, que no. Que pasa y que se acumulan experiencias y vivencias. Y que año pasado, año vivido. Por mucho que nos empeñemos, ahora comprendemos que cuando nos decían siendo niños que el tiempo volaba, es verdad que vuela. Lo importante es vivirlo, compartirlo, sentirlo.

No es bueno, y quizá ni siquiera conveniente, volver la vista atrás. Es mejor mirar hacia el futuro y hacerlo con la vista puesta en el presente.

Y el presente de hoy, por más que queramos buscar algún mensaje entre las líneas de un texto, no es otro que dar por concluido un año, este extraño y complejo 2011 y comenzar uno nuevo. Par y bisiesto.

Bienvenido sea 2012 y que las expectativas puestas en él se cumplan.

¡Feliz Año Nuevo!


sábado 10 de diciembre de 2011

¡¡Cómo pasa el tiempo!!

Casi sin darme cuenta han pasado más de dos meses desde la última inmersión en negro sobre blanco. ¡Y pensaba que había sido ayer!.

En estos meses hemos tenido de todo, como en Botica. Elecciones, cambio del cambio, recrudecimiento de la crisis, leve recuperación de las bolsas e incluso tiempo para algún viaje, lectura, descanso, salidas al campo, encuentros con los amigos o la familia, recuerdos, despedidas....

Incluso anuncios de confirmación que hacen que mis planteamientos en la anterior entrada puedan tener un final feliz. (Espero verlo para contarlo).

Ahora estamos en lo de las luces de las calles que anuncian (lo comercial de) las fiestas navideñas y con las críticas y comentarios sobre si en estos tiempos es acertado ponerlas o no, que para todo hay opiniones. Y mientras, en las mañanas de esta semana que confunde con tanta fiesta intermitente, a preparar el nacimiento y poner los elementos que conforman la celebración doméstica de la Navidad.

Enciendo la vela rosa de la corona de Adviento este fin de semana y vislumbro que apenas pasen unos días, tras la Nochebuena y la Nochevieja, se acabará el año.

Y vendrá otro, marcado por efemérides destacadas no sólo en lo personal, sino también en otros aspectos. Un año que promete y que espero se sitúe en las múltiples expectativas que tenemos puestas en ese 2012 que está por llegar.