sábado, 24 de mayo de 2008

Mariano, Mariano.... ¿donde está la verdadera crisis?


Hay que ver la que tienen liada en el P.P. Total, si dentro de poco hay congreso, que debatan allí los representantes de sus más de setecientos mil militantes. Pero claro, entonces el entorno mediático quedaría huero y eso no se lleva en estos días.

Lo que sí me parece claro es que, a estas alturas, la crisis en el P.P., a la que todos, desde dentro y desde fuera aluden, está tapando la crisis que de verdad existe actualmente. De acuerdo que no hay que ser alarmistas, pero al Gobierno de Zapatero le está viniendo de escándalo, este escándalo que vociferan los medios sobre la crisis del P.P. Como diría el viejo refrán: las ramas están impidiendo ver el bosque.

Y es que del "España va bien" de la época en que gobernaba el P.P., hemos pasado sin que nadie quiera decirlo al "Vaya cómo estamos" o "España va.... regular". Y nadie parece darse cuenta que esta realidad está siendo tapada por las noticias y declaraciones de los líderes del P.P.

Creo que esto es malo en democracia pues, al margen de las cuestiones internas de cada partido, está claro que la oposición, con sus millones de votos a las espaldas, tiene que estar para controlar al gobierno y sobre todo para hacer ver las posibles soluciones que se puedan plantear ante la crisis económica, inmobiliaria y financiera en la que parece que estamos instalados.

Veánse como botón algunos ejemplos cercanos que también habría que comparar con lo que está pasando a nivel nacional: el cierre o suspensión de pagos en algunas empresas de Lucena, está provocando nuevos desempleados. Pues bien, o las adminstraciones se ponen las pilas para buscar soluciones, o tendremos que enfrentarnos a un auténtico caos que impedira ese objetivo del pleno empleo que cada vez se vislumbra más lejano.

Y para eso no solo hay que contar con dinero y apoyos sino, y sobre todo, con ideas y proyectos de futuro que puedan suplir las posibles consecuencias negativas de esta desaceleración económica que tenemos perfectamente identificada.

Así que manos a la obra y menos importancia a lo que no la tiene, cuando hay realidades trascendentales para el futuro de nuestra sociedad.