sábado, 12 de julio de 2008

Les recomiendo una visita...



Dicen algunos de los que escriben o hablan que lo que menos se ha resentido en estos tiempos tan críticos o desacelerados o ralentizados o como quieran ustedes llamarle, ha sido el TURISMO. Con mayúsculas, sí. En definitiva es una de nuestras más limpias, ecológicas, empleadoras y beneficiosas industrias, aportando una cuota de riqueza que ya quisieran para sí muchos de nuestros constantes competidores en el asunto.


Puede que sea verdad, no voy a negarlo, que no parece que la gente hayamos dejado de pensar en ir o estar unos días de vacaciones (si no hemos perdido el trabajo, claro está). Más creo que en esos planes para disfrutar con la familia o con los amigos, se ha vuelto la mirada hacia el turismo más fácil, más cercano y porqué no decirlo, más asequible. Y ese parece que es el que ha sido considerado hasta ahora como hermano menor del turismo de costa: el de interior, el de naturaleza, el rural. Así que no duden en venir a la Subbética, pues además de sus muchos encantos y de su Parque Natural, cuenta con atractivos en sus municipios, Cabra entre ellos, más que recomendables. Y para colmo, está situada en el Centro Geográfico de Andalucía, con lo que puede uno desplazarse con total comodidad a cualquiera de nuestros más importantes destinos como son Córdoba, Málaga, Granada, Sevilla o Jaen. Y con el AVE ni les cuento, a menos de cinco horas nos ponemos casi en la Expo de Zaragoza.


Por si no salen o no tienen ocasión de hacerlo de momento, les recomiendo otra visita. Esta vez desde el ordenador. Vean las fotos que mi amiga Mª. José Carmona hace y dense una vuelta por su página y sus enlaces, para disfrutar de la perspectiva que su especial visión, la de una periodista de la radio, nos ofrece de no pocas y bellas secuencias captadas por su objetivo. Luego aderezadas con su también especial manera de hacer arte fotográfico y de composición. Se lo recomiendo sin reservas.
Por cierto, un beso, Candelilla mía...



http://www.mjcarmona.com/
http://www.subbetica.com/subbetica/
http://www.turismodecabra.es/esp/index2.php

viernes, 4 de julio de 2008

¿Con corbata o sin corbata?


Con esto de las calores del verano y al amparo de los efectos del cambio climático, se imponen actitudes que colaboren para evitarlo. Veáse lo que ha hecho el Ministro de Industria y lo que le ha parecido al Presidente del Congreso. http://www.diariovasco.com/20080704/politica/batalla-corbatas-20080704.html

He de confesar que por razones de trabajo suelo usar a diario traje y corbata. También es verdad que suele pasar que durante el verano, en las oficinas, se pase realmente frío. Por ello considero apropiado y hasta lógico que se suban los termostatos del aire acondiconado y que se esté a gusto en el trabajo sólo en mangas de camisa y a ser posible, cortas.

Por mi parte suelo cambiar la indumentaria a partir del Día de San Juan, coincidiendo con el inicio oficial del verano y hasta al menos pasados los primeros días de septiembre, cuando terminan las Fiestas de Cabra, no tengo por costumbre usar corbata. Por cierto que buscaré una foto en la que esté sin corbata para cambiarla en blog ¿no?.

Eso no quita para que, realmente y al margen de las apreciaciones más o menos simplistas que puedan hacerse de estas actitudes, se tenga conciencia del problema energético, del uso racional de los recursos (ya sean naturales o artificiales) y sobre todo que podamos ser realmente ecologistas en el más amplio y ético sentido de la palabra.

A ver si aprendemos de verdad que el Planeta hay que conservarlo y no deteriorar más sus numerosos beneficios para vivir en condiciones.

Mientras tanto vemos cómo las reservas de agua, vuelven a ser preocupantes. Tendremos que acudir a un canto popular de mi pueblo (quizá también de otros muchos) que dice: ¡Que llueva, que llueva, la Virgen de la Sierra!. Admiren en la foto uno de los emblemáticos rincones de la Sierra de Cabra en el Parque Natural de las Subbéticas Cordobesas: las chorreras cuando tienen agua.

martes, 1 de julio de 2008

entrelineaspuntocom: LA CESTA DE LA COMPRA

http://www.uniondeconsumidores.info/

LA CESTA DE LA COMPRA


No hace falta ir al mercado para comprobar que cada día está todo más caro. Por si no lo sabíamos o no nos habíamos dado cuenta, todos los indicadores nos lo aclaran y la prensa se encarga de recordarlo.

Lo peor no es que sube casi todo, sino que lo más está subiendo, además del Euribor para las hipotecas, es el precio de los más imprescindibles elementos de nuestra cesta de la compra. Y según apuntan las informaciones que se nos ofrecen y las llamadas de atención de las asociaciones de usuarios y consumidores, el problema estriba en que en origen los precios siguen casi iguales. Ésto quiere decir que el hortelano, el agricultor, el ganadero o el pescador cobran lo mismo que hace años. En el caso de los distribuidores de la leche, se dice que cobran lo mismo que hace veinte años y de los escasos céntimos de euro que perciben por el litro de leche se llega en el mercado a una cifra considerablemente superior.

La conclusión es que son los intermediarios quiénes se llevan la ganancia y al final, los productores no ganan más y los consumidores tienen que pagar mucho más. La cadena por tanto no funciona bien y sólo quiénes están en medio se benefician realmente de estas subidas que perjudican a los consumidores finales y no benefician a los productores en origen.

Al final tendremos que volver, al menos donde se pueda, a comprar en los llanetes de las huertas o en las vaquerías familiares directamente a los productores. O comprar en la plaza de abastos a los que sabemos que venden sus productos casi recién cogidos de la tierra. Y cuando protesten los intermediarios por no ganar, entonces podrían ajustarse precios para que cobren más quiénes producen y paguemos menos quiénes consumimos. Y si no, habrá incluso que pensar en volver al trueque de las primeras sociedades.

Paciencia y prudencia serán las virtudes de estos tiempos de crisis que cada vez parecen agudizarse más. Esperemos que pasen pronto por el bien de todos. Y mientras, lo dicho, apretarse el cinturón que estamos en tiempos de "vacas flacas" aunque sean tiempos de "vaca-ciones".