domingo, 26 de julio de 2009

CAJASUR Y SU SINGULARIDAD

Las noticias más recientes apuntan con toda probabilidad, a la fusión entre UNICAJA y CajaSur, tras haberse confirmado la previa con CajaJaen. Los dirigentes de la caja malagueña, que aspira a convertirse en la gran Caja de Andalucía, ya tienen experiencia en esto de las fusiones y, a decir verdad, no les ha ido mal. Cuando se integraron las distintas cajas que conforman hoy la liderada por Braulio Medel, casi nadie pensaba que el resultado fuera el que es.

Los intentos fallidos de la Junta desde hace más de diez años por tener una Caja única, chocaron siempre con los intereses provinciales que, lejos de pensar en la unidad territorial de la Comunidad Autónoma, seguían intentando mantener sus cuotas de poder. Hoy parece que sólo Granada y Sevilla con sus marcas CajaGranada y CajaSol, serían las que no están dipuestas a ceder e integrarse en la necesaria y conveniente Caja Andaluza. No debemos tampoco olvidar que, con la nueva fusión, UNICAJA mantiene la sede principal en Málaga, algo que no gusta a los sevillanos y que su presidente, puede volver a renovar su cargo que le vencía este año.

Lo que sí está claro es que, la singularidad de CajaSur, que ya perdió el nombre de Córdoba en la fusión entre la antigua Caja Provincial y el Monte de Piedad, hará posible una fusión en la que Córdoba no salga perdiendo. Las cuotas de poder, en este caso, no están sólo en los políticos de turno, sino en el Cabildo de la Catedral cordobesa. Una vez más parece que Asenjo y Griñán, ahora líderes de la sede hispalense, saben y pueden entenderse y llegar a buenos acuerdos para las cajas andaluzas y para la catedral cordobesa, y de camino, dejar a Córdoba en buen lugar en la nueva UNICAJA que, por lo pronto debería ir pensando en ponerle calificativo para que se sepa que es andaluza. Salvo que las aspiraciones sean ir más allá del territorio andaluz.

En todo caso, creo que dadas las informaciones objetivas, que daban como muy delicada la situación de Cajasur y dadas las circunstancias de la fusión con UNICAJA, la solución es la mejor. Sobre todo si se tienen en cuenta las peticiones de Santiago Gómez, presidente de la caja cordobesa: mantener el empleo actual; que la economía de Córdoba y provincia no se resienta con la fusión ni pierda el respaldo financiero y de la obra social con que cuenta en la actualidad y por último que el Cabildo, como entidad fundadora de Cajasur, conserve cierto patrimonio, cuota de poder en los órganos de gobierno, una co-sede de la Obra social en Córdoba, un vicepresidente ejecutivo y un director general designado por el Cabildo.

Lo más difícil será mantener la marca en ciertos patrocinios. Y un aviso para navegantes: de no cerrar la negociación y por tanto la fusión, el Banco de España ya dejó caer la amenaza de la intervención. Y eso creo que sería lo peor. Así que Dios reparta suerte y que se ponga de lado de sus representantes en Córdoba para que cierren un buen acuerdo con los representantes de la gran caja. Por nuestro bien, que UNICAJA nos pille confesados.