viernes, 30 de diciembre de 2011

Se acabó.....

llega el último día del año 2011. Y queramos o no, se acaba. Así de fácil, sin más historias ni complejidades. No nos queremos dar cuenta que este es el modo de pasar el tiempo. Pasa y no tiene miramientos. Nosotros, mientras tanto, aferrados a lo que sea, con tal de pensar que se ha detenido.

Que no, que no. Que pasa y que se acumulan experiencias y vivencias. Y que año pasado, año vivido. Por mucho que nos empeñemos, ahora comprendemos que cuando nos decían siendo niños que el tiempo volaba, es verdad que vuela. Lo importante es vivirlo, compartirlo, sentirlo.

No es bueno, y quizá ni siquiera conveniente, volver la vista atrás. Es mejor mirar hacia el futuro y hacerlo con la vista puesta en el presente.

Y el presente de hoy, por más que queramos buscar algún mensaje entre las líneas de un texto, no es otro que dar por concluido un año, este extraño y complejo 2011 y comenzar uno nuevo. Par y bisiesto.

Bienvenido sea 2012 y que las expectativas puestas en él se cumplan.

¡Feliz Año Nuevo!


sábado, 10 de diciembre de 2011

¡¡Cómo pasa el tiempo!!

Casi sin darme cuenta han pasado más de dos meses desde la última inmersión en negro sobre blanco. ¡Y pensaba que había sido ayer!.

En estos meses hemos tenido de todo, como en Botica. Elecciones, cambio del cambio, recrudecimiento de la crisis, leve recuperación de las bolsas e incluso tiempo para algún viaje, lectura, descanso, salidas al campo, encuentros con los amigos o la familia, recuerdos, despedidas....

Incluso anuncios de confirmación que hacen que mis planteamientos en la anterior entrada puedan tener un final feliz. (Espero verlo para contarlo).

Ahora estamos en lo de las luces de las calles que anuncian (lo comercial de) las fiestas navideñas y con las críticas y comentarios sobre si en estos tiempos es acertado ponerlas o no, que para todo hay opiniones. Y mientras, en las mañanas de esta semana que confunde con tanta fiesta intermitente, a preparar el nacimiento y poner los elementos que conforman la celebración doméstica de la Navidad.

Enciendo la vela rosa de la corona de Adviento este fin de semana y vislumbro que apenas pasen unos días, tras la Nochebuena y la Nochevieja, se acabará el año.

Y vendrá otro, marcado por efemérides destacadas no sólo en lo personal, sino también en otros aspectos. Un año que promete y que espero se sitúe en las múltiples expectativas que tenemos puestas en ese 2012 que está por llegar.