martes, 13 de mayo de 2014

La presencia de la mujer en los consejos de administración de las empresas españolas. 

La Ley de Igualdad de marzo de 2007 contemplaba en su artículo 75 en relación con la disposición adicional primera que la presencia de mujeres en los consejos de administración, sería EQUILIBRADA, entendiendo por tal, que no hubiera más del 60% de un sexo ni menos del 40% del otro.

Lejos de cumplirse esta normativa, cuando falta poco menos de un año para el plazo que la misma Ley establecía, hoy solo el 12,19% de las empresas contempladas en el artículo visto, presentan un consejo de administración con más de 40% de mujeres. Si además buscamos el dato en las sociedades mercantiles obligadas a tener Plan de Igualdad, solo el 10,41% tienen más de 40% de mujeres; y en el conjunto de las mercantiles españolas el porcentaje se eleva al 26,32%.

A estos datos, según el último estudio publicado en febrero de 2014 por INFORMA[1], se une el hecho que son empresas radicadas en el Norte las que cumplen en mayor medida con la norma, frente a las establecidas en el Sur, con importantes diferencias según el sector de que se trate. Al tiempo vemos cómo son las empresas de mayor tamaño las que menos mujeres incorporan a sus consejos, frente a las pequeñas que suelen tener más presencia femenina. El dato se completa con que solo un 15,68% del total de cargos directivos,  son ocupados por mujeres como presidentas.

Para que pueda haber mujeres en los cargos directivos creemos que es fundamental que tengan presencia previa en los consejos y en los órganos donde se eligen a sus máximos responsables, con lo que tendríamos que plantear como un serio problema el hecho de ver cómo hay un 68,20% de empresas españolas que no cuentan con NINGUNA mujer entre sus cargos funcionales.

Habría que buscar dónde radica el problema, teniendo en cuenta que es prácticamente imposible que se cumpla lo previsto en el art. 75 de la LOIEMH (Ley para la Igualdad) y también uno de los objetivos de las directas UE2020. Mientras la UE se esfuerza en comprometerse políticamente a colocar la dimensión de género a la cabeza de sus prioridades, las políticas de integración de los gobiernos de los países miembro, parece que no han hecho lo mismo. Y si lo han hecho, no está llegando al lugar donde parece que se están tomando las decisiones, como es el grueso de las empresas que siguen sin incorporar mujeres a sus órganos directivos.

Así las cosas, la democracia y los derechos humanos, están siendo vulnerados sin pudor y sigue sin llegarse a lo establecido legalmente. ¿Qué y quién está (o estamos) fallando?.



[1] file:///C:/Users/EQUIPO%204/Downloads/IGUALDAD%20VARIOS/mujeres_consejos%20informa%202014.pdf