Radio Atalaya FM 107.3

sábado, 6 de febrero de 2016

Enrique Triano Muñoz, in memoriam


Enrique, guiando y enseñando a un grupo. Foto: Flora Andaluza

Hoy las plantas de la Tierra han perdido uno de sus más espléndidos conocedores, de sus más exquisitos buscadores, de sus más apasionados defensores. Hoy su familia, sus amigos, sus conocidos, las personas que alguna, muchas o pocas veces hemos tenido contacto con él, perdemos su presencia física, su entrañable y cariñosa figura, su especial manera de ser y de sentir.

Luchador nato, constante, incansable, "lo tuyo" se te ha llevado.

Nos queda para siempre tu sonrisa cariñosa, tus ojos brillantes, tu siempre grata conversación.

Armeria Trianoi, nombre dedicado a Enrique Triano
Tus fotos y trabajos sobre las plantas, siempre te nos van a hacer presente, aún en la distancia eterna que ya supone este tránsito que te ha llevado a esa otra dimensión tan difícil de comprender y que tanto nos cuesta aceptar.

Tus flores y plantas de tantos sitios, especialmente las "chiquitillas", que siempre han sido tus predilectas, quedarán ahora más y mejor reconocidas gracias a tantos trabajos y dedicación como les concediste. Los libros, fotos, investigaciones. Tantas cosas que supiste hacer tan bien, con tanta dedicación, hoy forman parte ya de un legado que difícilmente podrá olvidarse, constituyendo una obra ingente e inagotable de horas y horas pasadas junto a la Naturaleza.

Sencillo y vitalista, natural y sensible, dichoso y sonriente. Disfrutando de una ruta por el campo, de la Pascua de los Moraos, de un fin de año rural, contando los narcisos de la Nava, de feria en nuestros pueblos o de una amena conferencia, los momentos compartidos ya forman parte de un recuerdo constante que, contigo, no nos dejará nunca.

Desde los quince años hablando y estudiando la Sierra, las cunetas, las plantas, los "bichillos", la gastronomía, el medio ambiente, las aplicaciones medicinales y dermatológicas de las plantas, y tantas otras materias en las que has trabajado con rigor, esfuerzo y experimentación. Aunque al principio hubo quien dudó de tus trabajos, sus frutos callaron pronto a los que no querían aceptarlos. Antiguo alumno del Aguilar y Eslava de Cabra, sin pasar por la Universidad, fuiste codirector de tesis doctorales. Nadie duda hoy en reconocer que eres un eximio BOTÁNICO con letras mayúsculas y todos los honores. Magnífico guía de los senderos y caminos naturales. Descubriste plantas endémicas de nuestras Sierras Subbéticas, dando nombre a alguna de ellas, por tan ejemplar trabajo digno de reconocimiento y gratitud. Defensor infatigable de la Cultura de las plantas (Flora de Andalucía, coord. por Enrique Triano Muñoz) y de la Naturaleza.

Hoy, casi a la media noche, las redes sociales nos decían que nos dejabas físicamente. Pero querido Enrique, aún en la distancia, tu recuerdo, tu vitalidad y tu alegría estarán, están, siempre con nosotros.

Foto de almendros en flor, hecha por Enrique.
(tomada del grupo FLORA ANDALUZA gracias a Maribel Mengíbar Borrego) 
No te vas. Solo te separas de lo físico con la misma discreción y sigilo que la efímera belleza de las plantas. Como si fueras una Armeria Trianoi que luce en su esplendor y luego se marchita para volver a renacer otra Primavera, con ese espíritu libre y vigoroso que otorga la eternidad en la que ya estás instalado.

Te añoraremos pero estarás siempre con nosotros. Hasta luego, hasta siempre, querido Enrique.


viernes, 15 de enero de 2016

Música para un viernes

Las tardes de invierno, que por fin son frías, con la esperanza de la lluvia tienen un especial encanto.

Estar sentado a la luz de la lumbre, con el calor y el encanto que ofrece, a falta de mejor compañía no puede tener mejor compañera que un buen libro o una buena música.

Esta tarde de viernes hace frío. Y entonces la música viene casi sola. Alguna para el recuerdo, de aquella que sonaba en otros tiempos. Música que nos aleja de casi todo lo que nos rodea, hasta de los recuerdos.

Música para mirar a otro lado que nos deje libre la mente para poder no hacer nada.

Para no tener que escuchar todo el jaleo que hay aquí y allá, entre política cercana o lejana, próxima o remota.

Música para un viernes frío, donde finalmente, tras un recorrido sin ton ni son, llego a mis canciones preferidas de Silvio Rodriguez, de los tremendos Jethro Tull, de Cat Stevens o de Golpes Bajos. Será cosa del destino que me lleva, casi sin pensarlo, al flamenco de Arcángel. Y luego, a Martirio. Y del flamenco al fado, como si fuera un capricho, a esas canciones tan especiales de Amalia Rodrigues con el encanto portugués de su melodiosa voz y su acompañamiento de guitarra y viola. Sin más. Casi nada.

Ahí me he quedado, ahí me voy a quedar, con Amalia Rodrigues y sus fados, con esa esencia que, como el flamenco, muestra lo más profundo de nuestro ser y sentir. Poesía cantada.

Fado - destino -, flamenco, música, canto, poesía. Camoes o García Lorca. Martirio o Amália Rodrigues. Música para un viernes.




martes, 5 de enero de 2016

No se de qué va esto

No se de que va la historia. Bueno quizá sí, pero ni quiero pensarlo.

La prensa interesada en destacar a unos u otros, según le paguen o según quien sea su dueño. Las redes sociales dando caña a unos u a otros según su credo, su ideología, su seguidismo. La gente discutiendo apasionadamente defendiendo sus posturas y con poco atisbo de llegar a acuerdos. Los regionalismos convirtiéndose en independentismos, o eso es lo que parece. Del fútbol mejor no hablo.

Los reyes magos que si son hombres o si son mujeres y según quién así lo plantee esta bien o estará mal. Más sencillo aún, según quien hable del asunto, así será más buena o más mala la decisión que se haya tomado. Lo peor es que aparte de los titulares, poco más sabemos.

Y mientras tanto, las cabalgatas andan, si pueden por la lluvia o por la gente. La gente ultima regalos como cada año a estas horas y las tiendas se afanan en ir terminando unos días de cansancio que ya veremos si han dejado más que otras veces.

La violencia de género que no para y que va a más... un terror que no cesa. Y esa es una lacra real, presente, constante.

La política y los políticos con sus dimes y diretes. Pendientes de unas próximas elecciones seguras, donde unos y otros dirán que cada cual es más independentista que nadie para lograr la frustrada república catalana. Y los del resto de la piel de toro pendientes de si somos de los de la derecha o de los de la izquierda. De si saben ponerse de acuerdo en algo, en poco, en mucho. O en nada. Y ya veremos qué pasa.

Las niñas y los niños (no se si según la RAE estaré expresándome de manera incorrecta gramaticalmente, pero sinceramente me da igual), con sus ilusiones a cuestas y sus deseos dispuestos a verse cumplidos. Con esa generosidad que espontáneamente les sale cuando se les pregunta y piensan en quiénes menos tienen, y que tanto cuesta al resto del personal.

No se de qué va esto. De pronto, pienso en que todo está demasiado virado a aquello de las dos ...,  de las dos lo que sea, y eso es más complejo de lo que podría querer pensar y más dificultoso de lo que estoy dispuesto a imaginar. Que si tú más que yo, que si yo más que tú.

Por eso esta noche y mañana también (y lo mismo más días), voy a dejarme llevar por la magia. Hoy será la de los reyes magos. La de la ilusión de la infancia. La de no querer saber más de lo necesario. Total, creo que no se de qué va esto.

¡Felices reyes (o reinas, o magas, o magos)! ¡Felices, al fin y al cabo!