Radio Atalaya FM 107.3

sábado, 2 de junio de 2012

¿La vida es un cabaret?

Se cumplen cuarenta años de una película de las consideradas de “culto”: Cabaret. Y he de confesar que sin ser muy cinéfilo, me gustó, no tanto como para verla más de dos veces, pero lo suficiente como para recordar algunas de sus esperpénticas y estridentes escenas, bailes, música y letra, que podrían no dejar a nadie indiferente. También es cierto que su base literaria le da una impagable fuerza. 

En los tiempos que corren, que no creo que se parezcan a los que sirven de escenario al “film”, hay cosas que, sin embargo, me parecen comparables. Berlín de fondo sirve para ambientar la frivolidad de un mundo que no sabe muy bien qué está pasando. Un mundo donde el poder convierte a los que lo ejercen en terribles amos que olvidan su carácter de representatividad y que, por mucho que quieran, los eleva a tal nivel que se olvidan que son tan mortales como nosotros. Con una diferencia, eso sí, que ellos no sufren los recortes, las injusticias, la falta de vivienda o trabajo, el problema de no tener para llegar a fin de mes… y tantos otros compañeros de viaje que no tienen los políticos dado el estatus que disfrutan y que, no lo olvidemos, hacen posible los ciudadanos.

Quizá habría que meter en este saco a otros jerarcas de las diversas instituciones que venimos en llamar poderes fácticos y ahí que cada cual le ponga nombre o las incluya, según su propio criterio. Salvemos de ese saco a quiénes trabajan desde la honestidad y la responsabilidad que les pueda eximir, al menos en parte, de esa inclusión.

Pues bien, dicen que Cabaret es el mejor musical de la historia del Cine y quizá tengan razón. Hoy, usar como excusa esta vieja cinta y la novela que le da vida, me sirve para seguir pensando que la independencia es una forma de libertad, aunque acarree sus problemas. Y que esa independencia no impide sentirse cercano a unas u otras cuestiones, ni nos obliga a mirar para otro lado, sino a dar la cara cuando ha lugar y actuar cuando lo que uno piensa se convierte en exigencia de honestidad y coherencia.

Al final, después de todo lo que tenemos que soportar a diario, y con tantos temas que dan para hablar, el problema, tristemente, no son las personas o los pueblos y sus padecimientos, sino aquellas instituciones que, desde sus pedestales, solo defienden lo que les permite seguir en ellos: el DINERO.

Ojalá pronto podamos decir como Isherwood, Adiós a Berlín. Y no tengamos que seguir en ese Cabaret que nos aleje de la realidad.

Ahora si quieren, usen este enlace y escuchen esa famosa melodía que forma parte de la película que habla “sobre las miserias e impulsos de la condición humana y las alarmas históricas que deben afrontar los personajes”. 

http://youtu.be/rkRIbUT6u7Q

viernes, 18 de mayo de 2012

Un museo "amateur"

Este 18 de mayo se celebra el día internacional de los Museos, bajo el lema "Nuevos retos, nuevas inspiraciones". En nuestra ciudad, hoy por hoy, el único Museo con que contamos es el Museo Aguilar y Eslava. Un museo que, como tal, cumplirá cinco años el próximo noviembre y que sigue apostando por ampliar sus contenidos y por ofrecer una singular, variada y quizá compleja colección de colecciones, donde el arte, los documentos, los libros, la enseñanza se unen a los recuerdos y las sensaciones que atesoran muchos de los que fueron colegiales y alumnos del Real Colegio e Instituto y a las experiencias que sienten los visitantes que conocen estos espacios por primera vez.

Desde la iniciativa de la Fundación Aguilar y Eslava, el Museo se ha convertido en una de las dedicaciones que  más apasiona a quienes estamos inmersos en el trabajo de esta centenaria institución que apuesta por la Educación y la Cultura como valores imperecederos y motores de desarrollo y progreso de la sociedad. 

Es un Museo que, con toda la carga de profesionalidad y preparación que tiene, me atrevería a calificar de "amateur": porque su razón de ser, entre otras, es la motivación de quienes trabajamos para que fuera y siga siendo una importante realidad. El nivel alcanzado responde, sobre todo, a la apuesta decidida de la Fundación que lo ha hecho posible y especialmente a la voluntad y dedicación de sus componentes y cuántas personas se han ido sumando al proyecto y lo hacen vitalista, dinámico y abierto a la sociedad en general. 

En este 18 de mayo, los nuevos retos del Museo Aguilar y Eslava están puestos en una futura ampliación sobre el Geoparque Sierras Subbéticas y en la finalización del que, como exposición independiente, se ha dado en llamar Museo de la Pasión. Las nuevas inspiraciones siguen creciendo día a día y se van materializando a medida que las circunstancias lo permiten. 

Además, la sala de exposiciones temporales, continúa ofreciendo una variada temática que justifica plenamente la vocación con la que nació y que, en esta ocasión nos ofrece una singular muestra de diccionarios del fondo bibliográfico de la Biblioteca Aguilar y Eslava, otra de las joyas que la Fundación conserva y que, en estos días, ha visto concluida una primera fase del taller que ha realizado la catalogación de los cerca de cinco mil volúmenes que conforman el fondo histórico de la misma. La presentación de un libro sobre la depuración de enseñantes completa las actividades de este 18 de mayo. 

Así que ¡feliz día de los Museos! y que los esfuerzos que se están realizando desde la Fundación, se vean recompensados con las miles de visitas que cada año aumentan y que dan sentido a esta singular realidad que supone el Museo AGUILAR Y ESLAVA de Cabra. 

martes, 8 de mayo de 2012

¿Por qué le llaman bancos cuando quieren decir cajas?


Hace unos años que Goleman difundió mucho de lo que se sabía sobre la inteligencia emocional. Ahora que nos habíamos acostumbrado a reconocerla (quizá no a usarla), nos encontramos lo que viene en llamarse inteligencia ejecutiva. No solo de conocimientos vive el cerebro, y la cuestión podría ser si, además de lo que conocemos y con lo que nos mandan las pasiones y emociones, sabemos ejecutar todo lo tenemos ahí metido o lo que vamos adquiriendo.
 
Pues bien, con esas estaba oyendo en RNE a Marina (que no es santo de mi devoción, pero en algunas cuestiones no me disgusta), sobre su nuevo libro en el que recoge tesis sobre la inteligencia ejecutiva, ya planteadas desde hace tiempo por Justin Menkes, sistematizándolas en un manual de fácil manejo y hasta donde dicen quienes han hablado de él, digerible. 

Pero he aquí que en medio de la escucha radiofónica que me permite el rato de ir y venir a Córdoba, y una vez superada la duda razonable de ¿dónde están los intelectuales en esta crisis?, sin querer pararme en los pormenores de la economía y las finanzas que tanto mal nos provocan; nos damos de bruces con la cuestión de Bankia y su entramado político-financiero, cuyos entresijos quizá nunca descubramos.

No acierto a comprender por qué, ahora que la antigua Caja Madrid y algunos de sus socios en Bankia vuelven a necesitar ayudas públicas, dimite el Sr. Rato. Unos dicen que no lo dejan hacer lo que quiere o que está a disgusto con lo que manda el Gobierno; otros que dejaría de ganar 2,3 millones de euros al año para cobrar apenas unos "míseros" 600.000. En cualquier caso, parece cierto que su cargo tenía blindado un cobro de casi 3 millones de euros si se iba o lo echaban, con lo cual no se va precisamente de vacío. 


Claro que esas cifras parecen poco con los casi DIEZ MIL MILLONES DE EUROS que dicen que va a necesitar este banco que antes era caja.
 
Hago cuentas mentalmente y llego a la quizá torpe conclusión, la que me da la inteligencia que intento usar mezclada (cognitiva, emocional, ejecutiva...), de que si son 10.000 millones de euros lo que va a recibir la entidad presidida hasta ahora por el eminente político del PP, Rodrigo Rato, esa cifra me suena... ¡Ah, sí!, - y entonces caigo- : es la misma cantidad que el Gobierno de España ha dicho que va a quitarle a la Sanidad y a la Educación para ir cuadrando los ajustes. ¿Será una casualidad?
 
Y sigo haciendo cuentas. 



Que hay que reformar el sistema financiero es algo ineludible. Ya lo sabían los banqueros españoles cuando hicieron sus deberes hace algunos años y fueron fusionando (no sin esfuerzos por parte de las plantillas) los bancos Hispano, Central y Santander por un lado y Bilbao, Vizcaya y Argentaria por otro; y ya se habían hecho algunas fusiones más. Pero no lo sabían, o parecían no saberlo, los presidentes y consejeros de las cajas, no olvidemos que eran y son políticos metidos a "cajeros", que seguían manteniendo sus cajas -muchas-, con sus prebendas -más aún-. 

Y ahora, cuando se habla del sistema financiero, con todos los matices que haya que poner y con las opiniones que hayan de emitirse; creo que no se hace con propiedad pues los bancos (los que han sido siempre bancos) nos gusten más o menos, han hecho sus tareas y siguen en la brecha ofreciendo algo de crédito -me consta por cuestiones profesionales-. Sin embargo, las Cajas, esas que ahora quieren o tienen que ser bancos y necesitan de inyecciones millonarias en las que sus pésimos gestores se van de rositas, cargaditos de millones; esas entidades que se han cargado la filosofía que inspiró su nacimiento; esas, no sólo no han cumplido ni lo han hecho bien sino que, para colmo, nos cuestan a todos el dinero que los gobiernos, en sus medidas de ajuste, quitan a los ciudadanos y quizá a los autónomos y pequeñas empresas.

Por eso creo que, además de un análisis más profundo sobre el particular, sería oportuno hablar de las Cajas, esas que se han cargado los políticos de turno que han estado detrás y delante de sus órganos de gobierno, en vez de Bancos cuando se dicen que se están llevando el crédito o el dinero público para sanearse, pues hasta donde yo sé han sido Cajas las que lo han recibido y apenas si hay un Banco que haya percibido dinero público. 


Y sigo haciendo cuentas y vuelvo a pensar, que además, ya va siendo hora de dejar de hablar sólo de austeridad y ofrecer expectativas y propuestas para el crecimiento. 


Cambio de dial y me alegro que exista Radio Clásica, menos mal. Y de vuelta para Cabra, con esa espléndida vista de las Sierras Subbéticas que nos permite la Campiña, destaca el Picacho de nuestra Sierra. Y entonces sí que la mente se deja llevar por la inteligencia emocional que prepara, dicen, la ejecutiva.